El tango y el fado, aunque nacidos en continentes distintos, comparten una esencia común: ambos emergieron en los márgenes de los puertos, como expresiones de los pueblos que habitan las orillas del mar. El tango floreció en los arrabales de Buenos Aires, mientras que el fado nació en los barrios humildes de Lisboa.

Orígenes y evolución

El fado se remonta a la primera mitad del siglo XIX, influenciado por los cantos de marineros y las melodías africanas traídas por las colonias portuguesas. Por otro lado, el tango, que comenzó como una danza popular en Buenos Aires, se consolidó como género musical a fines del siglo XIX, fusionando influencias africanas, indígenas y europeas. Ambos géneros, nacidos en ambientes portuarios, reflejan historias de amor, desdicha y esperanza.
Letras que cruzan océanos
En el tango, encontramos referencias al fado y a Lisboa. Por ejemplo, en la canción «Lisboa» de Carlos Gardel, se mencionan lugares emblemáticos de la ciudad portuguesa. Por otro lado, en el fado, hay composiciones que evocan Buenos Aires y el tango, como «Fado de Buenos Aires» de Amália Rodrigues, que expresa la conexión entre las dos culturas a través de la música.
«Caprichosa» (1930) de Carlos Gardel
Esta canción expresa el amor y la nostalgia por la ciudad de Lisboa, mencionando lugares emblemáticos como el «Café Martinho da Arcada» y la «Baixa». La letra refleja la admiración de Gardel por la ciudad portuguesa y su deseo de regresar a ella.
No se porque atenta escuchas
Portuguesa linda, mi canción de amor
Si después, cuando te pido
Que me des un beso me respondes no
Ay de mi
Siempre así
Deja de ser caprichosa
Portuguesa, y dame
De una vez el si
En Portugal tengo un nido
Hasta ahora abandonado
Donde si escucha el oído
Siempre oirás cantar un fado
Si tu quieres Portuguesa
Vamos juntos para allá
Y abrazados sentiremos
La canción de Portugal
Decídete Portuguesa
Que el tiempo se marcha
Para no volver
El nidito no te espera
Y hasta que me muera
Yo te he de querer
«Minha Lisboa Querida (Fado Mi Buenos Aires Querido)», una colaboración de Gardel con otros artistas, donde se fusiona el fado de Lisboa con el tango. Tango Fado project
«Fado de Buenos Aires» de Amália Rodrigues
Esta composición de Amália Rodrigues expresa la conexión entre el fado y el tango, mencionando la ciudad de Buenos Aires y su ambiente melancólico. La letra refleja la influencia del tango en el fado y viceversa.
«Dois Portos» de Carlos do Carmo
Esta canción de Carlos do Carmo expresa la conexión entre Lisboa y Buenos Aires, mencionando ambos puertos y la nostalgia por los lugares de origen. La letra refleja la emigración y el regreso a la tierra natal.
La plata
E o tejo á baila
Dois portos
Que a história nos fez juntar
Recorda
Que viagens feitas
Que buscas
Que o meu fado-tango cantou.
Guitarra e bandonéon
Numa dança de amantes
Fado teu bailado
Tango da cor
De um xaile amado.
Lisboa e buenos aires
Num bailado altântico
Trocando as moradas
Portos de amor
Linhas traçadas
Piazzolla
Diz-me tu o canto
Memória
De um povo numa tanguédia
Maior
Ou menor o fado
Do tango
Que esta música eternizou
E “ah fadista” eu digo”
Estilo y vestimenta
Ambos géneros se caracterizan por una estética particular. En el tango, los bailarines suelen vestir trajes elegantes, con hombres en esmoquin y mujeres en vestidos largos, mientras que en el fado, los cantantes suelen llevar atuendos sobrios y oscuros, reflejando la melancolía del género. Aunque las vestimentas son distintas, ambas buscan transmitir la profundidad emocional de la música y suelen utilizar los colore rojo y negro.
Algunas voces icónicas
Amália Rodrigues: Conocida como la «Reina del Fado», su voz y presencia escénica llevaron el fado a audiencias internacionales.
Carlos Gardel: Figura central del tango, su estilo y carisma lo convirtieron en un ícono de la música argentina.
Mariza: Cantante portuguesa que ha renovado el fado, incorporando influencias modernas y colaborando con artistas de otros géneros.
Astor Piazzolla: Mayor exponente del nuevo tango instrumental.
Carlos Do Carmo: Cantante portugués de fado, el más importante de los hombres que cantan Fado.
Roberto Goyeneche: «El Polaco» es conocido por su estilo expresivo, su voz grave y sus interpretaciones de tangos clásicos.
Conclusión
El tango y el fado, aunque nacidos en contextos diferentes, comparten una profunda conexión emocional y cultural. Ambos géneros han trascendido fronteras, llevando consigo las historias y sentimientos de los pueblos que los crearon. A través de sus letras, estilos y voces, el tango y el fado siguen siendo testimonios vivos de la riqueza cultural de las ciudades portuarias que los vieron nacer.
