Para millones de niños de los años 80, He-Man era el poderoso defensor del planeta Eternia, el príncipe Adam transformado en héroe gracias a la espada del poder y el eterno rival de Skeletor. Sin embargo, detrás del mito de la animación y los juguetes existe una historia mucho más pragmática: He-Man nació como una estrategia comercial para salvar a una empresa de juguetes.

Lo que muchos recuerdan como una épica serie animada fue, en realidad, uno de los primeros grandes experimentos de marketing multimedia de la industria del entretenimiento.

Cuando una empresa rechazó a Star Wars

A mediados de los años 70, la compañía de juguetes Mattel tuvo la oportunidad de obtener la licencia para fabricar juguetes de Star Wars. Sin embargo, la empresa consideró que la película no tendría éxito y decidió no invertir en el proyecto.

La decisión resultó ser un error histórico. La licencia terminó en manos de Kenner, que convirtió los juguetes de Star Wars en un fenómeno global y en una mina de oro para la industria.

Mientras tanto, Mattel observaba cómo el negocio que había rechazado generaba cientos de millones de dólares.

La creación de un héroe “de emergencia”

A finales de los años 70, Mattel necesitaba crear rápidamente una nueva línea de juguetes que pudiera competir con el fenómeno galáctico.

La solución fue inventar su propio universo de fantasía y ciencia ficción. Así nació He-Man, un personaje musculoso inspirado en la estética de héroes bárbaros al estilo de Conan the Barbarian, mezclado con elementos futuristas.

Para acelerar el proceso de producción, muchos de los juguetes se diseñaron reutilizando moldes y piezas de otras líneas. El resultado fue la colección Masters of the Universe, lanzada en 1982.

Contra todo pronóstico, el éxito fue inmediato.

La serie animada: el gran comercial de 20 minutos

El verdadero golpe de marketing llegó cuando Mattel decidió expandir el universo del personaje a la televisión.

En 1983 se estrenó la serie animada He-Man and the Masters of the Universe, producida por Filmation.

En ese momento, las regulaciones televisivas eran más flexibles, lo que permitió algo inédito: un programa animado creado principalmente para vender juguetes.

Cada episodio presentaba nuevos personajes, vehículos o criaturas que luego aparecían en las tiendas. En la práctica, la serie funcionaba como un infomercial narrativo de 20 minutos, algo que hoy es habitual pero que en los años 80 fue revolucionario.

Un imperio que dominó los años 80

Entre 1982 y 1987, Masters of the Universe se convirtió en una de las franquicias más grandes del planeta. Los juguetes generaron más de mil millones de dólares en ventas, y el universo de Eternia se expandió a cómics, videojuegos y películas.

Incluso llegó a los cines con Masters of the Universe, protagonizada por Dolph Lundgren como He-Man.

She-Ra: la hermana heroína que amplió el universo

El éxito fue tan grande que Mattel decidió ampliar el universo con un personaje femenino. Así nació She-Ra, la hermana gemela del príncipe Adam y alter ego de la princesa Adora.

El personaje debutó en 1985 con la serie She-Ra: Princess of Power, también producida por Filmation. La idea era atraer a un público femenino dentro del mismo fenómeno de juguetes y animación.

La serie mostraba a She-Ra liderando una rebelión contra la Horda del malvado Hordak en el planeta Etheria. Con su propia línea de juguetes y personajes, la franquicia demostró que el universo de Masters of the Universe podía expandirse más allá de He-Man. Décadas después, el personaje volvería a ganar popularidad gracias al reboot animado She-Ra and the Princesses of Power estrenado por Netflix en 2018.

He-Man en el cine: de clásico de culto al gran reboot de 2026

La primera adaptación cinematográfica fue Masters of the Universe, dirigida por Gary Goddard y protagonizada por Dolph Lundgren como He-Man y Frank Langella como Skeletor. Estrenada en plena fiebre por la franquicia, la película buscó llevar el universo de Eternia al live-action, aunque con un presupuesto limitado que obligó a trasladar gran parte de la historia a la Tierra. A pesar de las críticas iniciales y una taquilla discreta, el film terminó convirtiéndose en un clásico de culto de los años 80, especialmente recordado por la teatral interpretación de Langella como el villano Skeletor y por su estética kitsch de fantasía y ciencia ficción.

Casi cuatro décadas después, la franquicia vuelve a la pantalla grande con Masters of the Universe, dirigida por Travis Knight y protagonizada por Nicholas Galitzine como el príncipe Adam/He-Man. La película, producida por Amazon MGM Studios y Mattel Films, propone una nueva lectura del mito: Adam llega a la Tierra siendo niño y queda separado de la Espada del Poder, para regresar años después a Eternia y enfrentar el dominio de Skeletor. El reparto incluye a Jared Leto como Skeletor, Camila Mendes como Teela, Idris Elba como Man-At-Arms y Morena Baccarin como la Hechicera. El estreno está previsto para el 5 de junio de 2026, marcando el regreso del héroe al cine con una producción mucho más ambiciosa y pensada para revitalizar la saga para nuevas generaciones.

¿Un engaño o un golpe de genio?

Para algunos críticos, la historia de He-Man demuestra cómo el entretenimiento infantil fue moldeado por la publicidad. Para otros, representa una de las estrategias de marketing más brillantes de la historia del juguete.

Lo cierto es que, aunque el origen del personaje haya sido corporativo, el impacto cultural fue real. Las aventuras de Eternia, los villanos extravagantes y el icónico grito “¡Yo tengo el poder!” quedaron grabados en la memoria de toda una generación.

Y así, lo que comenzó como un intento desesperado por competir con Star Wars terminó convirtiéndose en uno de los íconos más duraderos de la cultura pop de los años 80.