Mi Ayrton es una docuserie íntima de dos capítulos (de aproximadamente 45 minutos cada uno) en la que Adriane Galisteu revisita su relación con el legendario piloto de Fórmula 1 Ayrton Senna durante la década de los 90. A través de sus recuerdos personales, la presentadora reconstruye momentos clave del vínculo con Senna, desde la convivencia hasta los hechos más privados y poco conocidos, aportando su versión de lo vivido.
Además, la serie recoge testimonios de personas que estuvieron cercanas a la pareja en ese tiempo: amigos íntimos, prensa, allegados, que aportan capas de contexto para retratar no solo el romance, sino también los bastidores del día a día en la vida de Senna.
Reparto:
Adriane Galisteu ocupa un lugar central como narradora y protagonista emocional: es ella misma quien relata su versión, sus sentimientos y memorias.
Los testimonios de grandes figuras como Emerson Fittipaldi (ex piloto de F1), Jacir Bergmann II (amigo íntimo de Senna), Betise Assumpção (ex prensa de Senna) y el periodista Roberto Cabrini enriquecen el relato, aportando voces externas que contrastan o respaldan la perspectiva de Adriane.

Dirección:
Bajo la dirección de João Wainer, la serie documental equilibra la parte íntima con el contexto histórico del deporte, logrando un tono reflexivo y personal. El director aprovecha la estructura de solo dos episodios para construir algo compacto y emocional, sin diluir el foco en el punto de vista de Galisteu. Esta decisión narrativa muestra coherencia: no es tanto una biografía de Senna, sino una memoria personal, con espacio justo para reflexionar y revivir, más que para dramatizar en exceso.

Visual y técnica
Visualmente, Mi Ayrton recurre a archivos de video, fotografías antiguas y material de época para recrear no solo los momentos más públicos de Senna, sino también las intimidades menos conocidas de su relación con Galisteu. La edición alterna entre imágenes de la Fórmula 1 y escenas más personales, generando un contraste efectivo entre la grandeza de Senna como piloto y la vulnerabilidad del vínculo sentimental.
Técnicamente, la producción es impecable: la reconstrucción de época, el uso de testimonios, la musicalización (aunque no profundamente ostentosa) ayudan a construir un relato sensible. No hay grandes efectos ni pretensiones cinematográficas desmesuradas; el enfoque es narrativo y emocional.

Temas:
El amor y la pérdida: explora la relación romántica entre Galisteu y Senna, así como el impacto de la muerte de él en su vida.
Narrativa personal vs. histórica: pone en primer plano la memoria de Galisteu, reivindicando su versión frente a otras representaciones del piloto.
Género y reconocimiento: refleja cómo su vínculo con Senna fue minimizado por otros proyectos, y cómo ella asume “el control de la narrativa”.
Identidad pública y privada: muestra la tensión entre la figura pública de Senna como ícono del deporte y su faceta humana, contada desde la cercanía emocional de Galisteu.
Exclusión familiar/social: la serie también aborda la falta de participación de la familia de Senna en este relato, lo que añade un matiz de conflicto y controversia.

Crítica:
Mi Ayrton, por Adriane Galisteu funciona muy bien como un proyecto de reivindicación personal. La serie no busca competir con otras biografías o dramatizaciones sobre Ayrton Senna, sino llenar un vacío: dar voz a la mujer que vivió con él en sus últimos años y cuya versión muchas veces fue ignorada o subrepresentada.
Galisteu transmite autenticidad: su relato es honesto, emocional y carnal; no parece fabricado ni exagerado. Eso le da una fuerza especial. Los testimonios invitados refuerzan su credibilidad, y la dirección de João Wainer acierta al respetar el tono íntimo sin caer en la sensacionalización.
Sin embargo, por la brevedad (solo dos episodios), algunos espectadores podrían desear más profundidad en ciertos momentos: no todos los aspectos del contexto de Senna, ni de su carrera, se exploran con la riqueza que otro tipo de documental podría permitir. Además, la falta de intervención de la familia Senna (no participa) puede hacer que el relato parezca parcial o incompleto para quienes buscan una visión más “objetiva” del piloto.
Tampoco es un documental que reinvente la narrativa de la Fórmula 1 o descubra secretos de pista: su foco es claramente personal, lo que implica que no será tan atractivo para aquellos cuya principal fascinación es el automovilismo como deporte, más que la historia de amor.
En términos emocionales, la serie cumple con creces: es conmovedora, nostálgica, reflexiva. No es una producción grandilocuente sino íntima, y esa modestia es precisamente su mayor virtud.

Veredicto final
★★★★☆ (4 de 5 estrellas)
Mi Ayrton, por Adriane Galisteu es una pieza documental valiosa para quienes desean conocer la faceta humana de Ayrton Senna desde un punto de vista íntimo, personal y extraordinariamente verdadero. No es un homenaje deportivo convencional ni una biopic de pista, sino una confesión sincera, una memoria que reivindica el amor y la presencia de Galisteu en la vida del piloto.
Aunque pueda quedarse corta para quienes buscan un recorrido completo por la carrera de Senna, su fortaleza radica en esa honestidad «de cerca». Es un acto de valor narrativo que rescata recuerdos, cicatrices y emociones, y le da a Adriane Galisteu el lugar que muchas veces se le negó en los relatos sobre Senna.
Recomendación: para fans de Senna interesados en su lado más personal, para quienes aprecian las historias de amor trágico, y para quienes valoran las memorias íntimas, esta docuserie es una joya. La recomiendo con firmeza.

Año: 2025
Dirección: João Wainer
Plataforma: HBO MAX
Formato: Serie documental de 2 capítulos
País: Brasil
Reparto: Adriane Galisteu, Ayrton Senna, Emerson Fitipaldi, Jacir Bergmann II, Luiza Almeida Braga, Betise Assumpção, Roberto Cabrini
