La envenenadora de Monserrat.

La historia real detrás de la serie

Yiya Murano fue una mujer argentina que en los años 70 se convirtió en una figura tan temida como fascinante para el público. Nacida como María de las Mercedes Bernardina Bolla Aponte de Murano, se la conoció como “la envenenadora de Monserrat”, tras ser acusada y condenada por asesinar a tres amigas con masas y tazas de té adulteradas con cianuro.
Las víctimas —Carmen Zulema del Giorgio de Venturini, Nilda Gamba y Lelia Formisano de Ayala— pertenecían a su mismo círculo social, y todas mantenían deudas o vínculos económicos con Murano. En 1979, un tribunal la condenó a prisión perpetua, aunque años más tarde obtuvo la libertad por razones de salud. Su historia generó enorme repercusión mediática y fue objeto de libros, obras de teatro y programas de televisión. Su caso quedó grabado en la memoria colectiva argentina como símbolo de traición, manipulación y ambición desmedida.

Trama:
La serie reconstruye la vida de Yiya desde su aparente elegancia de clase media acomodada hasta la caída estrepitosa tras los crímenes. Alterna momentos de su vida privada con escenas de la investigación policial y mediática que la convirtieron en una suerte de “celebridad criminal”.
Los cinco episodios prometen un relato que oscila entre el drama psicológico y el thriller policial, mostrando a una mujer inteligente, encantadora y letal, atrapada en una telaraña de deudas, apariencias y poder social.

Reparto:
Julieta Zylberberg asume el reto de interpretar a Yiya en su plenitud, con una mezcla de sofisticación y frialdad, mientras que Cristina Banegas encarna su versión madura, más introspectiva y ambigua. Ambas logran un contraste notable entre juventud y decadencia, entre la sonrisa encantadora y la mirada culpable.
Pablo Rago, como el periodista que sigue el caso, sirve como hilo narrativo y punto de vista del espectador, guiando entre la reconstrucción del crimen y el análisis de su impacto social. Los secundarios —Antonópulos, Dopazo, Cremonesi, Olmi— completan un elenco sólido que evita el estereotipo y aporta matices.

Dirección:
Bajo la dirección de Mariano Hueter, Yiya combina precisión narrativa con una ambientación de época muy lograda. Buenos Aires de los años 70 cobra vida a través de una paleta de colores apagados, vestuarios impecables y escenografía cuidada: cafés antiguos, departamentos aristocráticos y pasillos judiciales.

Visual y técnica
El formato de episodios cortos favorece la tensión y evita que la trama se disperse. La cámara acompaña con planos cerrados y ritmo pausado, subrayando la psicología de los personajes. En lo técnico, la serie brilla por su diseño de producción y su fotografía sobria, cercana al noir porteño.

Temas:
El poder y la ambición: cómo el dinero y el deseo de estatus pueden corromper incluso los vínculos más íntimos.
La doble moral de la sociedad: la hipocresía de un entorno que condena y a la vez se fascina por el escándalo.
El rol de los medios: la serie muestra cómo el caso se transformó en espectáculo, anticipando la cultura del morbo y el juicio mediático.
La condición femenina: Yiya no es presentada como víctima ni monstruo, sino como un personaje complejo que desafía los roles de mujer de su tiempo.

Crítica:
Yiya consigue equilibrio entre el rigor histórico y la ficción dramática. Se percibe el cuidado en la documentación y el respeto por los hechos, sin perder ritmo narrativo ni tensión emocional. El guion de Marcos Carnevale dota de humanidad a una historia que podría haberse vuelto sensacionalista, y el trabajo de Hueter logra transformar un caso policial en un retrato sobre la manipulación, la culpa y la construcción de la verdad.
Julieta Zylberberg está excelente: su Yiya es una mezcla de encanto y crueldad, capaz de sonreír mientras su mundo se derrumba. Cristina Banegas, como siempre, eleva el nivel actoral con su presencia magnética.
Si hay un punto débil, es la duración: algunos personajes secundarios y tramas paralelas podrían merecer más desarrollo. Sin embargo, su formato breve y su cuidado estético la vuelven una propuesta ágil y atractiva.

Veredicto final
★★★★☆ (4 de 5 estrellas)
Yiya no solo revive uno de los crímenes más recordados de la historia argentina, sino que lo reinterpreta con elegancia, sin morbo ni simplificaciones. Es una producción sólida, con actuaciones impecables y una mirada que invita a reflexionar sobre la fascinación que ejercen las figuras criminales en nuestra cultura.
Una apuesta valiente de Flow que confirma el buen momento de la ficción argentina en el terreno del true crime.
Perfecta para quienes disfrutan de historias reales con trasfondo psicológico y crítica social.

Año: 2025
Dirección: Mariano Hueter
Plataforma: FLOW
Formato: Serie de 5 capítulos
País: Argentina
Reparto: Cristina Banegas, Julieta Zylberberg, Pablo Rago, Mónica Antonópulos, Cecilia Dopazo, Diego Cremonesi, Boy Olmi, Carlos Portaluppi.