Biel lleva meses dedicando su vida a convertirse en médico. Debido a una huelga en protesta por los recortes en la sanidad pública, Biel y los residentes se plantean apoyar la huelga, que podría tener consecuencias fatales.
Reparto:
Najwa Nimri cumple como la presidenta Patricia Segura, un personaje complejo porque no es puramente antagonista; su posición política y personal generan conflicto interno, lo que permite matices.
Aitana Sánchez-Gijón como Pilar Amaro aporta la visión de la medicina desde dentro, con la responsabilidad de jefa de cirugía, lo que confronta sus convicciones frente al sistema.
Blanca Suárez interpreta a Jésica, otro personaje con arco emocional importante aunque, según críticas, con ciertos clichés.
Manu Ríos, Borja Luna, Alfonso Bassave, etc., aportan frescura y conflictos intergeneracionales, lo que ayuda a que la serie no sea sólo política, sino también humana.

Dirección:
Marta Font y David Pinillos logran crear momentos de fuerte intensidad dramática, especialmente en hospitalizaciones, emergencias y escenas tensas. Sin embargo, algunas críticas han señalado que la serie no termina de apostar por la sutileza dramática, y en lugar de eso acentúa cierta teatralidad que puede parecer excesiva en ciertos momentos.
Visual y técnica
Los escenarios hospitalarios están bien recreados, se ve esfuerzo en la puesta en escena, iluminación, ambientación. Algún detalle que se ha criticado es la credibilidad médica (cómo se hacen ciertas maniobras, protocolos, participación del personal auxiliar versus médico).
Producción adecuada, música que acompaña sin disonancias fuertes, ritmo variable (alternando escenas de emergencia, drama personal, conflicto institucional). En algunos episodios el ritmo se despega, en otros parece arrastrarse. El guion intenta combinar lo político, lo ético y lo personal, pero no siempre con igual acierto.

Temas:
Crisis de la sanidad pública: recortes, privatización, precariedad, condiciones laborales de los médicos, residentes y personal sanitario.
Ética médica: decisiones de vida o muerte, responsabilidad frente a los pacientes cuando los recursos faltan.
Relaciones de poder y política: la presencia de la política en la salud, actuación de la autoridad sanitaria, tensiones institucionales.
Problemas sociales contemporáneos: salud mental, enfermedades de transmisión sexual, abuso sexual, drogas.
Relaciones personales y humanas: los médicos y residentes también tienen vidas fuera de lo profesional, sus dilemas, ambiciones, conflictos, romances, etc.

Crítica:
Respira es una serie que vale la pena ver, sobre todo si te interesa el drama médico con compromiso social. Su fuerza está en poner al frente la sanidad pública como tema urgente, en mostrar las costuras de un sistema que muchos ven saturado o deteriorado, y en usar la ficción para generar preguntas, no solo para entretener.
Si bien no es perfecta —y no aspira a ser documental—, su valor está tanto en lo que consigue como en lo que podría pulir si hubiera más fidelidad técnica, menos clichés y mayor profundidad en algunos arcos.
Veredicto final
★★★★☆ (4 de 5 Spoilers)
Respira inspira empatía, reflexión y en muchos casos indignación —y eso es saludable. No será la serie médica definitiva, pero sí un intento necesario, ambicioso y con aciertos suficientes como para recomendarla, especialmente para quienes buscan ficción comprometida con lo social.

Año: 2024 – 2025
Dirección: Marta Font y David Pinillos
Plataforma: Netflix
Formato: Serie de 16 capítulos
País: España
Reparto: Najwa Nimri, Aitana Sánchez-Gijón, Blanca Suárez, Manu Ríos, Borja Luna, Alfonso Bassave, Abril Zamora
