Pocas canciones del rock en español alcanzaron el nivel de mito que tiene “En la ciudad de la furia”, himno urbano que Gustavo Cerati escribió para Soda Stereo y que se convirtió en una de las piezas más icónicas de la banda.

Un riff adolescente que se volvió clásico

El origen de la canción se remonta a la adolescencia de Cerati. A los 14 años ya experimentaba con la guitarra eléctrica y había creado un riff oscuro, cargado de tensión, que muchos años después se convertiría en la columna vertebral de “En la ciudad de la furia”. Ese motivo de guitarra, guardado en la memoria, reapareció en los ochenta, cuando Soda Stereo buscaba un sonido más sofisticado y contundente.

¿Por qué “la ciudad de la furia”?

La canción fue lanzada en 1988, como parte del disco “Doble Vida”, grabado en Nueva York y producido por Carlos Alomar (guitarrista de David Bowie). La Buenos Aires de fines de los ochenta era un espacio convulsionado: la reciente recuperación democrática convivía con la crisis económica, la hiperinflación y un clima social de descontento. Esa tensión urbana se refleja en la letra: la ciudad es “de la furia” porque encierra violencia, caos y alienación, pero también una fuerza vital y estética que alimenta la creación artística.

En ese sentido, Cerati construye un personaje casi superheroico, “el ángel de la soledad”, que sobrevuela la metrópoli nocturna y vive entre el deseo y la desesperanza, un espejo de la sensibilidad de la época.

El disco y su importancia

“Doble Vida” fue el cuarto álbum de estudio de Soda Stereo y marcó un salto en su sonido. Con la producción de Alomar, el grupo incorporó grooves más cercanos al funk y al soul, pero manteniendo la esencia del rock latino. El disco incluye clásicos como “Lo que sangra (La cúpula)” y “Picnic en el 4B”, pero fue “En la ciudad de la furia” la canción que se volvió bandera.

El videoclip y su repercusión

El video de “En la ciudad de la furia” fue dirigido por Alfredo Lois, histórico colaborador de Soda Stereo, y se estrenó en 1989. Filmado en Buenos Aires, utiliza imágenes nocturnas de la ciudad con estética oscura, casi cinematográfica, mostrando avenidas desiertas, luces intermitentes y un clima urbano cargado de tensión. La narrativa se mezcla con la presencia de un personaje alado, metáfora del “ángel de la soledad” de la letra. En su momento fue un videoclip innovador para la región y tuvo gran rotación en MTV Latino, lo que consolidó a Soda como pioneros en la fusión entre música e imagen en el rock latinoamericano. Su estética urbana y vanguardista se convirtió en referencia para una generación entera de videoclips en español.

Versiones y regrabaciones

La canción fue regrabada por el propio Cerati junto a Aterciopelados para el disco “Comfort y música para volar” (1996), versión unplugged que se transformó en un clásico en sí misma.

Con los años, varios artistas hicieron sus propias lecturas, entre ellos:

Aterciopelados (Colombia)

Zoe (banda mexicana, en homenaje a Soda).
Álvaro Henríquez (Los Tres, Chile).
Julieta Venegas, en presentaciones en vivo.
Diversos tributos oficiales y no oficiales a Soda Stereo, sobre todo tras la muerte de Cerati en 2014.

Un legado eterno

Hoy, “En la ciudad de la furia” sigue sonando con la misma intensidad que en 1988. Su riff nacido en la adolescencia, la atmósfera oscura y su retrato de una ciudad convulsionada la convierten en una de las mejores expresiones del rock latinoamericano, capaz de encapsular tanto un momento histórico como una emoción universal.