Hay películas que marcan una época y otras que consiguen trascender generaciones. Volver al Futuro (Back to the Future) pertenece a ese segundo grupo. Estrenada en 1985 y dirigida por Robert Zemeckis, con producción ejecutiva de Steven Spielberg, la historia de Marty McFly, el excéntrico Doc Brown y el inolvidable DeLorean no solo revolucionó el cine de aventuras y ciencia ficción, sino que se convirtió en una referencia absoluta de la cultura popular.
Con actuaciones inolvidables de Michael J. Fox, Christopher Lloyd, Lea Thompson, Crispin Glover y Thomas F. Wilson, la película fue un éxito inmediato: recaudó más de 380 millones de dólares en todo el mundo, ganó un Oscar por la edición de sonido y dio origen a una de las trilogías más queridas de todos los tiempos.
A 41 años de su estreno, repasamos algunas de las curiosidades más fascinantes detrás de esta obra maestra.
La idea nació gracias a un viejo anuario escolar
El guionista Bob Gale encontró un día el anuario escolar de su padre. Mientras lo hojeaba se preguntó si, de haber sido adolescentes al mismo tiempo, ambos habrían sido amigos. Esa simple pregunta terminó convirtiéndose en la premisa central de la película: ¿qué pasaría si viajaras al pasado y conocieras a tus propios padres?

La máquina del tiempo iba a ser… ¡una heladera!
En las primeras versiones del guion, la máquina del tiempo no era un automóvil sino una enorme heladera.
La idea fue descartada porque los productores temían que los niños intentaran imitar la película y quedaran atrapados dentro de refrigeradores viejos. Fue entonces cuando apareció la brillante idea de convertir al DeLorean DMC-12 en la máquina del tiempo.

El guion fue rechazado más de 40 veces
Hoy parece imposible creerlo, pero numerosos estudios rechazaron el proyecto.
Universal dudaba del atractivo de una historia sobre viajes temporales, mientras que Disney consideró que el romance entre Lorraine y Marty resultaba demasiado incómodo para una producción familiar.
Durante años, el proyecto permaneció guardado hasta que el éxito de Tras la esmeralda perdida (Romancing the Stone) le dio a Robert Zemeckis el prestigio suficiente para convencer a Universal.

Michael J. Fox siempre fue el elegido
Aunque muchos creen que Michael J. Fox reemplazó a Eric Stoltz por casualidad, lo cierto es que siempre fue la primera opción de Zemeckis y Bob Gale.
El problema era que Fox protagonizaba la exitosa sitcom Family Ties, y los productores de la serie no querían liberarlo.
Ante la imposibilidad de contratarlo, el estudio eligió a Eric Stoltz.

Se filmaron seis semanas con otro Marty McFly
Eric Stoltz llegó a filmar durante seis semanas completas.
Sin embargo, Robert Zemeckis sentía que interpretaba a Marty como un personaje demasiado dramático cuando la historia necesitaba un protagonista mucho más divertido y carismático.
La difícil decisión fue despedirlo y volver a filmar prácticamente todas sus escenas cuando Michael J. Fox finalmente pudo aceptar el papel.

Michael J. Fox casi no dormía
El actor protagonizó uno de los rodajes más agotadores de Hollywood.
Su rutina diaria era:
- Filmar Family Ties de 10 de la mañana a 6 de la tarde.
- Ir directamente al set de Volver al Futuro.
- Rodar hasta las dos o tres de la madrugada.
- Dormir apenas unas horas y volver a empezar.
Durante meses sostuvo ese ritmo prácticamente sin descanso.

Doc Brown originalmente tenía… un chimpancé
Antes de Einstein existía Schemp, un chimpancé.
Un ejecutivo del estudio pidió cambiarlo por un perro porque, según él, ninguna película protagonizada por un mono como mascota había sido un verdadero éxito comercial.
El cambio terminó siendo definitivo.

Marty iba a volver al futuro con una explosión nuclear
El final original era completamente diferente.
En lugar del famoso rayo que impacta sobre la Torre del Reloj, Marty debía viajar hasta el desierto de Nevada y aprovechar la energía de una prueba nuclear para activar la máquina del tiempo.
La secuencia era espectacular, pero costaba cerca de un millón de dólares adicionales.
El estudio la rechazó por presupuesto y nació uno de los finales más recordados del cine.

La escena de «Johnny B. Goode» casi desaparece
Robert Zemeckis y Bob Gale pensaban eliminar la secuencia donde Marty toca Johnny B. Goode durante el baile escolar.
Sentían que la escena no hacía avanzar la historia.
Las primeras proyecciones de prueba demostraron exactamente lo contrario: era el momento favorito del público.
Hoy es una de las escenas más icónicas de toda la saga.

Chuck Berry hizo un divertido guiño
Mientras Marty interpreta «Johnny B. Goode», uno de los músicos llama por teléfono a su primo «Chuck».
Es un chiste que sugiere que Chuck Berry encontró inspiración para escribir su clásico gracias a Marty McFly, creando una divertida paradoja temporal.
El creador del DeLorean envió una carta de agradecimiento
Cuando la película llegó a los cines, la empresa DeLorean Motor Company ya había quebrado.
Sin embargo, John DeLorean, creador del automóvil, escribió una carta formal agradeciendo al equipo de producción por haber convertido su vehículo en un ícono inmortal del cine.

El detalle del centro comercial que muchos nunca notaron
Al comienzo de la película, Marty sale del Twin Pines Mall.
Cuando viaja a 1955 atropella accidentalmente uno de los dos pinos que había en la granja del señor Peabody.
Al regresar a 1985, el cartel cambia y ahora dice Lone Pine Mall, un pequeño detalle que demuestra cómo una mínima acción modificó el futuro.
Es uno de los ejemplos más elegantes del efecto mariposa en el cine.

Crispin Glover demandó al estudio y cambió Hollywood
El actor que interpretó a George McFly decidió no regresar para las secuelas debido a diferencias económicas y creativas.
Para mantener al personaje, los productores reutilizaron imágenes de la primera película y contrataron a Jeffrey Weissman, maquillándolo con prótesis para parecerse a Glover.
El actor inició una demanda que terminó sentando un precedente histórico sobre el uso del derecho de imagen de los intérpretes en Hollywood.
El reloj del Palacio de Justicia existe
La famosa Torre del Reloj está inspirada en edificios reales del sur de California.
El decorado se construyó en el histórico backlot de Universal Studios y todavía sigue siendo uno de los escenarios más visitados del estudio.
Christopher Lloyd creó un Doc Brown inolvidable
El actor confesó que construyó la personalidad del científico mezclando la apariencia de Albert Einstein con la personalidad del director de orquesta Leopold Stokowski.
El resultado fue uno de los personajes más queridos de la historia del cine.
El DeLorean no fue elegido solo por su diseño
Bob Gale explicó que las puertas tipo «alas de gaviota» hacían que, si alguien veía aterrizar el auto desde lejos, realmente creyera que era una nave espacial.
Ese detalle visual reforzaba perfectamente la fantasía de la película.
Huey Lewis aparece en la película
El cantante de Huey Lewis and the News, responsable del hit The Power of Love, aparece brevemente como uno de los jueces del concurso escolar que rechaza la banda de Marty diciendo la famosa frase:
«You’re just too darn loud.»
Un divertido cameo que muchos espectadores descubren recién después de varios visionados.

El éxito fue inmediato
La película permaneció once semanas consecutivas como la más vista en Estados Unidos.
Con el paso del tiempo fue incorporada al National Film Registry de la Biblioteca del Congreso por su importancia cultural, histórica y estética.

Un legado que sigue viajando en el tiempo
Pocas películas lograron mantenerse tan vigentes como Volver al Futuro. Sus frases, su música, el DeLorean, la Torre del Reloj y la química entre Marty y Doc Brown siguen conquistando nuevas generaciones cuatro décadas después.
Lo que comenzó como una idea nacida de un viejo anuario escolar terminó convirtiéndose en una de las aventuras más perfectas que dio el cine. Y, como diría el Doc, el futuro todavía no está escrito.
