¿Cuántas historias, cuántos personajes, cuántos poemas y cuántas obras más nos habría dejado Federico García Lorca si hubiera seguido vivo? Nunca lo sabremos. Lorca tenía apenas 38 años cuando fue asesinado en agosto de 1936, durante los primeros meses de la Guerra Civil Española. Pero sí sabemos que, poco antes de morir, comenzó a escribir una obra que nunca pudo terminar: La bola negra.
De aquel proyecto apenas sobrevivieron cuatro páginas, algunas ideas y nombres que permiten imaginar el universo que Lorca tenía en mente. Casi 90 años después, esas páginas vuelven a cobrar vida de una manera inesperada: a través de una película dirigida por Javier Calvo y Javier Ambrossi, Los Javis, que además cruza aquella obra inconclusa con otra historia vinculada a la memoria de Lorca: La piedra oscura, de Alberto Conejero.
El resultado es una película que no pretende reconstruir lo que Lorca habría escrito, sino imaginar todo aquello que podría haber surgido de esas cuatro páginas.
Cuatro páginas que quedaron inconclusas
En 1936, Federico García Lorca comenzó a trabajar en La bola negra, una obra que abordaba de manera directa un tema que en aquella España estaba atravesado por el prejuicio y la condena social: la homosexualidad.
La historia que alcanzó a escribir comenzaba con un joven que quería ingresar a un prestigioso club de Granada. Los socios debían decidir su incorporación mediante una votación. Cada miembro colocaba una bola blanca o una bola negra. Una sola bola negra era suficiente para rechazar al candidato.
Cuando su padre le pregunta por qué recibió una bola negra, el joven responde que fue rechazado debido a su homosexualidad.
Y prácticamente ahí se detiene la historia.
Lorca no pudo continuarla. El golpe de Estado de julio de 1936 y la posterior Guerra Civil cambiaron para siempre el destino de España y también el del propio escritor, que fue asesinado en Granada el 18 de agosto de ese año.
Aquellas cuatro páginas quedaron como el comienzo de una obra que nunca conoceremos en su totalidad.

La historia que imaginó Lorca y la que recuperó Alberto Conejero
Para construir La bola negra, Los Javis encontraron otra pieza fundamental: La piedra oscura, la obra teatral de Alberto Conejero.
La obra de Conejero está inspirada en la figura de Rafael Rodríguez Rapún, secretario de La Barraca, el grupo teatral universitario creado con la participación de Lorca, y también compañero sentimental del poeta.
Rapún fue una de las personas más importantes en los últimos años de la vida de Federico. Tras el asesinato de Lorca, continuó luchando durante la Guerra Civil Española y terminó siendo detenido y condenado a muerte.
En La piedra oscura, Conejero imagina sus últimos momentos. Rafael se encuentra prisionero y comparte una habitación con Sebastián, un joven guardia que debe custodiarlo durante las horas previas a su fusilamiento.
Dos hombres que pertenecen a mundos aparentemente opuestos quedan encerrados en el mismo espacio y comienzan a hablar. Entre ellos aparecen el miedo, los recuerdos, la culpa, el deseo y la necesidad de comprender al otro.
Aunque se trata de una historia de ficción, el personaje de Rafael está inspirado en una figura real y en la relación que mantuvo con Lorca.

El libro que Javier Calvo encontró en un avión
La conexión entre las dos historias tiene, además, una curiosa historia detrás.
Durante un viaje, Javier Calvo compró un libro para leer durante el vuelo. Ese libro era La piedra oscura, de Alberto Conejero.
Calvo quedó profundamente impactado por la obra y sintió que allí había algo que podía convertirse en una película. A partir de esa lectura comenzó una investigación que lo llevó hasta Rafael Rodríguez Rapún, Lorca y, finalmente, las cuatro páginas de La bola negra.
La idea fue entonces unir ambas historias y crear algo nuevo: una película que tomara como punto de partida el texto inconcluso de Lorca y lo hiciera dialogar con la obra de Conejero.
Conejero terminó formando parte del proyecto como coguionista, junto con Javier Calvo y Javier Ambrossi.

¿De qué trata La bola negra?
La película propone un relato entrelazado que recorre tres épocas: 1932, 1937 y 2017. Tres momentos diferentes de la historia de España que se conectan a través de personajes atravesados por el deseo homosexual reprimido, la identidad, el miedo, la violencia y la necesidad de poder vivir y amar libremente.
En una de las líneas narrativas aparece Rafael Rodríguez Rapún, interpretado por Miguel Bernardeau. La película recupera el universo de La piedra oscura y lo sitúa en plena Guerra Civil Española.
Rafael está prisionero y espera su fusilamiento. Durante sus últimas horas comparte su encierro con Sebastián, un joven guardia interpretado por Guitarricadelafuente.
El vínculo entre ambos se convierte en uno de los núcleos emocionales de la película y permite explorar cómo el deseo, la vulnerabilidad y la posibilidad de reconocerse en otra persona pueden aparecer incluso en medio de la violencia y la muerte.
Las distintas épocas se van conectando y construyen una historia en la que el deseo homosexual reprimido y la búsqueda de una identidad propia funcionan como grandes hilos conductores.
La película también recupera la premisa de La bola negra de Lorca: aquel joven que es rechazado por su homosexualidad. Pero en lugar de limitarse a reconstruir las cuatro páginas existentes, Los Javis imaginan todo lo que podría haber sucedido después.
Por eso, La bola negra funciona como una suerte de ucronía: una historia construida a partir de algo que realmente existió, pero cuyo desarrollo nunca podremos conocer.

Rafael Rodríguez Rapún, el hombre detrás del personaje
Uno de los grandes atractivos de la película es recuperar la figura de Rafael Rodríguez Rapún, durante mucho tiempo menos conocida que la de Federico García Lorca.
Rapún fue secretario de La Barraca, proyecto teatral que llevó obras clásicas a diferentes pueblos y ciudades de España. Además de su vínculo profesional, mantuvo con Lorca una relación sentimental.
La relación entre ambos ha sido objeto de investigaciones y reconstrucciones históricas, y ocupa un lugar central en la película.
Después de la muerte de Lorca, Rapún continuó comprometido con la causa republicana. Murió en 1937, durante la Guerra Civil.
Su figura se convirtió así en una de las puertas de entrada para hablar no solo de Lorca, sino también de todas aquellas personas que quedaron atrapadas entre la guerra, la persecución y la imposibilidad de vivir públicamente su identidad.

Un reparto de lujo
La bola negra cuenta con un elenco internacional y reúne actores de distintas generaciones junto a figuras que llegan por primera vez al cine.
El reparto incluye a Miguel Bernardeau, Guitarricadelafuente, Carlos González, Lola Dueñas, Penélope Cruz, Glenn Close, Antonio de la Torre, Natalia de Molina, Albert Pla, Milo Quifes, Julio Torres, Daniel Ibáñez, Mona Martínez, Nuria Mencía, María Morales, Lorenzo Zurzolo y Yenesi Suárez, entre otros.
Uno de los nombres que más llamó la atención es Guitarricadelafuente, reconocido por su carrera musical, quien debuta en el cine interpretando a Sebastián.
La presencia de Penélope Cruz y Glenn Close también aporta una dimensión internacional a una película profundamente vinculada con la historia y la cultura española.

Los Javis y su regreso al cine
Javier Calvo y Javier Ambrossi, conocidos popularmente como Los Javis, están detrás de la dirección de la película.
La dupla construyó una carrera marcada por historias relacionadas con la identidad, la sexualidad, la familia, la religión, la memoria y aquellos personajes que durante mucho tiempo quedaron fuera del centro de la narrativa.
Después de trabajos como Paquita Salas, Veneno y La Mesías, La bola negra supone uno de sus proyectos cinematográficos más ambiciosos.
El guion está firmado por Javier Ambrossi, Javier Calvo y Alberto Conejero, y combina las cuatro páginas originales de Lorca con el universo de La piedra oscura.

Una película sobre lo que pudo haber sido
Quizás una de las mayores curiosidades de La bola negra es que no adapta una obra terminada de Federico García Lorca.
Adapta una posibilidad.
Los realizadores parten de un texto real, escrito por Lorca, pero que quedó interrumpido. A partir de allí crean una nueva historia que imagina qué personajes, conflictos y destinos podrían haber surgido de aquellas páginas.
Es también una forma de conversar con Lorca desde el presente.
¿Qué habría escrito? ¿Cómo habría continuado la historia? ¿Qué otros personajes habría creado? ¿Qué habría pasado con aquel joven rechazado por ser homosexual?
No existen respuestas.
Y quizás justamente ahí está la potencia de la película.

Una historia de amor, identidad y memoria
Más allá de su vínculo con Lorca, La bola negra habla de algo universal: el derecho a poder ser quien uno es.
Las tres épocas que recorre —1932, 1937 y 2017— permiten observar diferentes momentos de una sociedad y mostrar cómo el miedo, la discriminación y la represión pueden cambiar de forma con el paso del tiempo.
El deseo homosexual reprimido atraviesa las historias y se convierte en una forma de hablar sobre la identidad y sobre todas aquellas personas que alguna vez tuvieron que esconder una parte de sí mismas para sobrevivir.
Pero también es una película sobre la memoria.
Sobre lo que queda cuando una persona desaparece.
Sobre los nombres que sobreviven.
Sobre las historias que alguien encuentra décadas después y decide volver a contar.
Y, sobre todo, sobre todo aquello que pudo haber sido y nunca llegó a existir.

De Cannes a los cines
La bola negra tuvo su estreno mundial en el Festival de Cannes, donde Los Javis recibieron el premio a Mejor Dirección. La película llegó al festival rodeada de gran expectativa por tratarse de su regreso al cine y por la particular manera en que aborda el universo de Lorca.
Además, fue preseleccionada por España entre las películas candidatas a representar al país en los Premios Oscar 2027 en la categoría de Mejor Película Internacional.
Su estreno en cines españoles está previsto para el 25 de septiembre de 2026.
Y mientras esperamos para verla, queda una pregunta imposible de responder:
¿Cuántas historias más habría escrito Federico García Lorca si hubiera podido seguir viviendo?
Nunca lo sabremos.
Solo tenemos cuatro páginas de La bola negra.
Pero ahora, casi un siglo después, esas cuatro páginas se encuentran con La piedra oscura, con Rafael Rodríguez Rapún y con la imaginación de Los Javis para convertirse en una nueva historia.
Una historia sobre tres épocas, varios hombres, un deseo que durante mucho tiempo tuvo que esconderse y una pregunta que sigue resonando:
¿Qué pasa con las historias que alguien no pudo terminar?
