Tras el fin de la II Guerra Mundial, con ocasión de los cruciales e inminentes juicios de Nuremberg contra el derrotado régimen Nazi, el psiquiatra estadounidense Douglas Kelley (Malek), encargado de determinar si los oficiales nazis prisioneros son aptos para ser juzgados por sus crímenes de guerra, se ve inmerso en una compleja batalla de ingenio dialéctico con Hermann Göring (Crowe), mano derecha de Hitler. Basada en el libro «El nazi y el psiquiatra«, de Jack El-Hai.
Reparto
La elección de Russell Crowe como Hermann Göring es, sin duda, el núcleo magnético de la película: su interpretación del líder nazi es compleja, carismática y aterradora, un espejo perturbador que obliga al espectador a enfrentarse al mal sin caricaturas.
A su lado, Rami Malek aporta intensidad como Kelley, aunque para algunos críticos su arco dramático resulta algo desbalanceado. El resto del elenco —incluyendo a Michael Shannon, Richard E. Grant, John Slattery y Leo Woodall— ofrece solidez, aunque en roles más secundarios.

Dirección
James Vanderbilt, conocido inicialmente por su trabajo como guionista, muestra ambición con esta adaptación del libro The Nazi and the Psychiatrist. Su enfoque es sobrio y respetuoso con la historia, pero peca a veces de una narrativa demasiado medida y teatral que puede sentirse rígida. La dirección prioriza el diálogo y el conflicto moral sobre la acción, lo que servirá a amantes del drama judicial, pero puede frustrar a quienes esperen mayor dinamismo.

Visual y técnica
La estética visual mantiene una paleta sobria que evoca la década de 1940 sin exceso de estilización, apoyándose en la fotografía para crear una atmósfera pesada y contemplativa. El uso de material histórico (incluyendo imágenes y fragmentos auténticos del Holocausto durante las escenas de juicio) aporta peso documental y realismo, aunque algunos espectadores pueden encontrarlo emocionalmente exigente. La banda sonora acompaña sin estridencias, reforzando el tono serio del relato.

Temas que aborda
La película no se queda en la mera crónica histórica: explora los límites de la justicia y la moral, el choque entre objetividad clínica y humanidad, y la pregunta inquietante de si conocer (o comprender) la mente de los perpetradores ayuda realmente a evitar el retorno de atrocidades similares. Los dilemas relativos a la memoria histórica, el poder y la responsabilidad judicial emergen con fuerza, haciendo que el filme resuene más allá de su contexto temporal.

Crítica
Nuremberg es una película valiosa por su ambición reflexiva y sus excelentes actuaciones, sobre todo la de Crowe, que compone un Göring fascinante y escalofriante. Sin embargo, el ritmo deliberadamente pausado y la contención emocional hacen que a veces parezca más una lección de historia que una experiencia cinematográfica apasionante para todos los públicos. Algunos críticos han señalado un guion demasiado convencional y teatral, que evita profundizar en los matices de ciertos personajes o en cuestiones más polémicas del proceso judicial. Esto puede dividir al público: quienes buscan un drama serio y bien actuado lo aplaudirán, mientras que otros podrían desear un enfoque más potente o narrativamente audaz.

Veredicto final
★★★☆☆ (3 de 5 Spoilers)
Nuremberg (2025) es una obra histórica ambiciosa y digna de atención, con una actuación memorable de Russell Crowe y una exploración seria de unos de los momentos más decisivos del siglo XX. No es perfecta —su ritmo y contención pueden pesar—, pero su compromiso con temas críticos sobre justicia, memoria y moral la convierte en una película imprescindible para quienes disfrutan del cine que hace pensar.

Año: 2025
Dirección: James Vanderbilt
Plataforma: Netflix, Prime Video
Formato: Largometraje
País: Estados Unidos
Reparto: Rami Malek, Rossell Crowe, Colin Hanks, Michael Shannon, Leo Woodall, John Slattery, Mark O’Brien.
Basada en el libro «El nazi y el psiquiatra», de Jack El-Hai.
